En la mayoría de los sitios web, las imágenes representan la parte más pesada del peso total de una página, muy por delante del código o las tipografías. El formato elegido para esas imágenes influye por tanto directamente en la velocidad de carga, y por extensión en la experiencia de los visitantes, así como en las métricas Core Web Vitals que sigue Google. Dos formatos modernos, AVIF y WebP, han sustituido progresivamente al JPEG clásico en los sitios bien optimizados, pero elegir entre ambos depende del contexto más que de una respuesta universal.

Lo que aporta realmente cada formato

El JPEG, formato histórico de la web fotográfica, sigue siendo universalmente compatible pero genera archivos notablemente más pesados que los formatos recientes con una calidad visual equivalente. El WebP, desarrollado por Google, reduce de forma notable el peso de los archivos frente al JPEG manteniendo una compatibilidad casi universal con los navegadores actuales. El AVIF, más reciente, va aún más allá en compresión, con archivos generalmente más ligeros que sus equivalentes en WebP a una calidad percibida similar, y además gestiona capacidades que el WebP no ofrece, como el espacio de color amplio útil para la fotografía profesional.

El equilibrio entre compresión y compatibilidad

El AVIF muestra hoy una tasa de compatibilidad elevada con los navegadores recientes, pero sigue estando peor soportado que el WebP en ciertas aplicaciones de escritorio, como algunos visores de imágenes o suites ofimáticas, lo que puede ser un problema si las imágenes del sitio también están destinadas a descargarse y abrirse localmente por los visitantes. Codificar una imagen en AVIF también requiere más potencia de cálculo que el WebP, un aspecto que puede ralentizar un flujo automatizado de procesamiento de imágenes en un sitio con un catálogo de productos voluminoso.

La estrategia recomendada para la mayoría de los sitios

Para un sitio corporativo o un blog habitual, la práctica más robusta consiste en no comprometerse de forma definitiva con un único formato, sino en usar la etiqueta HTML picture, que permite ofrecer varias versiones de una misma imagen y dejar que el navegador del visitante elija automáticamente la versión más adecuada a sus capacidades, con un orden de preferencia que va del AVIF al WebP y luego al JPEG como último recurso. Este enfoque garantiza una compatibilidad total, incluso para visitantes que usan un navegador antiguo o poco común, sin sacrificar las ganancias de rendimiento para la mayoría de los visitantes con navegadores recientes.

El caso particular de WordPress

Desde hace varias versiones, WordPress convierte automáticamente algunas imágenes a WebP al subirlas, sin intervención manual. Para ir más allá con el AVIF y una gestión más precisa de los formatos de respaldo, plugins dedicados a la optimización de imágenes se encargan de esta conversión automática y de generar las etiquetas picture adecuadas, evitando un trabajo manual tedioso en cada imagen del sitio.

Los casos en los que el JPEG o el PNG siguen siendo pertinentes

El PNG conserva su utilidad para imágenes que necesitan transparencia combinada con una exactitud perfecta de color, o para capturas de pantalla y gráficos con texto nítido, un caso en el que los formatos comprimidos con pérdida pueden introducir artefactos visibles. El JPEG también mantiene su lugar en usos donde la compatibilidad universal prima por encima de todo, como los archivos adjuntos destinados a abrirse en software de escritorio antiguo, o los flujos de impresión, dos contextos muy distintos de la visualización web.

Una elección que depende del contenido, no de una regla única

Un sitio centrado en fotografía profesional o un catálogo de productos con imágenes muy detalladas se beneficia más de las capacidades avanzadas del AVIF que la media de los sitios corporativos. En cambio, un sitio con un volumen limitado de imágenes y una preferencia por la simplicidad técnica puede conformarse solo con WebP, con una ganancia de rendimiento ya muy notable frente a un sitio todavía enteramente en JPEG sin optimizar.

Puntos a verificar antes de publicar: confirmar en el momento de la publicación las tasas actuales de compatibilidad de navegadores para AVIF y WebP, ya que estas cifras evolucionan con las actualizaciones de los navegadores, y comprobar que la descripción del comportamiento nativo de WordPress respecto a la conversión automática de imágenes sigue siendo exacta para la versión vigente.